sábado, junio 17, 2006


Los que trabajamos en la universidad sabemos que en muchas ocasiones no estamos en donde se cuecen las habas, sino que somos utilizados para aportar ingredientes, sin que después podamos comer ni una tapa del suculento plato.
Con esto quiero decir que hay mucho de trabajo bajo cuerda, en una línea no explícita, de pasillo, o de acuerdos entre los que "saben" de estas cosas. Se arreglan las cosas antes de las juntas de facultad, o se entiende que en las comisiones "se habla antes". En los Consejos de departamento es más de lo mismo. Y ni qué hablar cuando se trata de elecciones.
Es curioso, pero de esto no puede estar al tanto todo aquel que está lleno de trabajos para corregir, o quien se esfuerza de hacer un seguimiento más o menos exhaustivo de los alumnos. Sin embargo, todo lo que se decide por otro camino, le afecta directamente en su trabajo y le condiciona enormemente, generando, entre otras cosas, esa sensación que estamos teniendo, con cada vez más frecuencia, de cansancio crónico, de burn out o de como quiera que se llame.
Se que la organización universitaria es muy compleja, pero sufro esa sensación de no estar siempre enterada de cómo se cocinan las cosas, sobre todo porque en lo explícito se dice lo contrario.
Tenemos que votar, tenemos que participar, se toman las decisiones colegiadas, el discurso avala un cierto sistema democrático que es perverso porque no es real.
Y los que mandan son siempre los mismos. Más o menos, aunque cambien las caras de vez en cuando.
Los otros días escuché de casualidad, y al pasar, un comentario de uno de estos mandamáses, sus palabras: no, el candidato tiene que tener menos de 45 años, y a ser posible, si es mujer, mejor.
Ahora toca que vayamos las mujeres, porque está de moda, porque queda bien, pero los que deciden eso son siempre los mismos, y nos invitan a que participemos de ese jueguito sin chistar.
Asi está la universidad hoy en día, mandando estos, o los otros. Desde mi punto de vista, que es desde un punto, mi propia facultad, la situación es exasperante, porque a lo de siempre, se une la imposibilidad de ver, en el futuro próximo, algo un poco mejor.
Creo que nadie se preocupa por la formación o por la investigación en realidad, la preocupación central está dada por encontrar espacios de poder que te permitan obtener dinero para proyectos que te de algo de respetabilidad en la institución. No importa el contenido de lo que hagas, sino lo que logres acumular. Y así estamos....

1 Comments:

Blogger sambeka said...

Me gusta tu forma de ver las cosas
Desde latinoamérica no son tan distintas

elquintoviaje.blogspot.com

3:15 p. m.  

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